Cuando yo era
chiquitica, A
penas cinco años
tenía. De los
brazos de mi padre
Unos moritos me
llevaron.
Me
llevaron a un
desierto, Largo
tiempo me tuvieron.
Hasta que fui
encontrada, Por
mi hermano el
caballero.
El
día de los torneos,
pasé por la morería.
y oí cantar a una
mora, al pie de
una fuente fría.
- Buenos días
mora bella. -
Felices los tenga
usía. -¿Dejas
beber mi caballo,
de esta fuente
cristalina?
-
Oiga usted, buen
caballero, No
soy mora, soy judía.
me cautivaron los
moros, un día de
cacería.
-
¿Te quieres venir a
España? - ¡De
buena gana lo haría!
Más, ¿los pañuelos
que lavo?, ¡A
quién los
entregaría!
-
Los de seda y los de
organza, aquí en
mi caballería. y
los que nada
valieren, la
corriente llevaría.
- ¿Y mi honra,
caballero, cómo
la defendería? -
¿Ves esta espada que
llevo?, pues con
ella lucharía.
- ¿Ves esta
espada que llevo?,
!con ella, tu vida
defendería!
Si montas en mi
caballo, Conmigo
te llevaría. Y si
alguien te faltara,
¡Con mi espada
atravesaría!
Al pasar por la
frontera, la mora
se echó a reír. -
¿De qué te ríes,
mora linda, de
qué te ríes mi
cielo?
- No
me río del caballo,
tampoco del que lo
guía. me río por
llegar a España,
Que es también la
patria mía.
Y
al pasar por unos
montes, la morita
ya suspira. -¿Por
qué suspiras, mi
cielo, por qué
suspiras, mi amor?
- ¿Cómo no he de
suspirar? siendo
aquí donde vivía.
con mi madre y con
mi padre, ¡Y mi
hermanito mayor!
- Por estas
tierras cazando,
el día de Pascua
Florida. De los
brazos de mi padre,
me cautivaron los
moros.
-
¿Cómo se llaman tus
padres? - La
morita así decía:
- Mi madre se llama
Mía, mi padre
Juan de la Oliva.
y un hermanito que
tengo, se llama
José María.
-
¡Válgame el Dios de
los Cielos!
¡Válgame Virgen
María!, que, en
vez de traer a una
novia, traje a
una hermana mía.
que, en vez de
traer a una novia,
¡traje a una
hermana mía!
- ¡Abran padres,
abran puertas
¡Ventanas y
celosías! que
aquí les traigo el
tesoro, ¡Que han
llorado noche y día!
[Outro] -
¡Válgame el Dios de
los Cielos!
¡Válgame Virgen
María!, que, en
vez de traer a una
novia, traje a
una, hermana mía.
que, en vez de
traer a una novia,
¡traje a una,
hermana mía!